* de Luis de Góngora
** de Niels Bohr
foto: Samuel Beckett contempla perro y gato, tomado de Entre Gulistán y Bostan

lunes, 5 de abril de 2010

doscientos sesenta y uno-de Alejandra CORREA

Te doy mi zona sensible
en simple donación de los sentidos

pero sé

- como sé el viento en los tréboles nuevos
y el día hundido en el centro de la noche -

que no estamos preparados
para lo que nos hará la luz

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
poema doscientos sesenta y uno,de Alejandra CORREA
tomado de su blog http://antesdequeanochezca.blogspot.com/

sábado, 3 de abril de 2010

biblioteca detalles-de Miguel SÁNCHEZ-(msq)


biblioteca detalles-autor (Miguel SÁNCHEZ-msq) tomado de su blog un paso por

http://unpasopor.blogspot.com/

miércoles, 31 de marzo de 2010

fragm.de EL JABÓN-Francis PONGE-

DE LA CONFUSIÓN ESPONTÁNEA DEL JABÓN EN LAS AGUAS TRANQUILAS

Porque en el agua, se me objetará, ¡qué inferioridad! Se funde a simple vista, se pierde casi instantáneamente. En efecto, en este medio parece dar muestras de una inferioridad manifiesta...Sin embargo, observemos más de cerca.
Tampoco aquí pienso que se le puedan, con alguna justicia o razón, adelantar expresiones peyorativas. Y a decir verdad me río por adelantado de vuestra confusión -cuando hayáis observado atentamente la manera como se confunde el jabón mismo en el líquido-, pues entonces sentiréis vuestra propia inferioridad en el tiempo y en el suero de las razones eternas. Y quizá ya imagináis el partido que voy a sacar de aquí, el brillante trozo de bravura al cabo del cual, ciñéndome a la función propia del jabón, os deslumbraré con la evidencia de su, de mi genio, y con la verdad que transporta. Todas las críticas que tenéis preparadas sobre el lado mezquino de este tema, sobre su amaneramiento y mi forma banal de tratarlo, serán risiblemente desementidas, se encontrarán de golpe copiosamente ridiculizadas por raudales de una luz cegadora. Pero todavía no hemos llegado a ese punto.

Observemos, pues, el comportamiento del jabón en el fondo de una cantidad de líquido cuando, por olvido o inadvertencia, su dueño lo ha abandonado. Constatamos en seguida que no lo resiste bien, que se deshace casi inmediatamente. Pero casi al mismo tiempo tendremos que constatar que también ahí da muestras de una dignidad bastante particular.
Antes que dejarse rodar por las aguas, como los guijarros, las piedras naturales, el jabón prefiere fundirse instantáneamente. Y ¿por qué tendría que pasarse la vida dejándose sobar unilateralmente por las olas, cuando sabe y tiene conciencia de formar un menage a trois, de formar parte de un trío, y sólo representa su parte a gusto y con brío en esas condiciones?
Y aunque cara a cara con el agua no se interese en la cuestión y se deshaga con una pasividad perfecta, no se presta en absoluto a un juego de empujones, de golpes y porrazos amistosos.

Se pega más bien al fondo y -¿cómo diría yo?- no diré que rinde su alma, pues es su cuerpo entero lo que se dispersa en humaredas perezosas y en regueros fuliginosos, tan lentos para emocionarse como para desaparecer. Todo su cuerpo rinde el alma en humaredas lentas en disiparse. O más bien rinde su cuerpo al mismo tiempo que su alma, y cuando ha rendido el último aliento es cuando desaparece la última huella de su cuerpo.
Lejos, pues, de dejarse sobar por las aguas, prefiere fundirse como acabo de decir. Y no creo que eso pueda dejar a nadie indiferente. No hay ninguna razón para subestimarlo. De hecho el agua culpable aprende la primera qué atenerse. Ahí está, profundamente turbada, en un volumen relativamente considerable. Se encuentra desfigurada y privada de esa maravillosa limpidez y lucidez interior que le vale habitualmente su buena conciencia. Que le vale sobre todo, pensándolo fríamente, su costumbre de relegar ordinariamente, en su fondo o en su superficie, los cuerpos que vienen a visitarla; y esto en razón de una densidad bastante única que salvaguarda enormes cantidades de líquido.
Dándose el caso de que con las piedras, pro ejemplo, el agua actúa con una especie de indiferencia o de desenvoltura. Y aunque acaba por usarlas, no por eso se modifica. Deja caer inmediatamente al fondo las parcelas o fragmentos que arranca o conquista a su víctima; y así sus ojos pueden permanecer tan claros y tan fríos. Pero se decanta instantáneamente. Y aunque por cierto la lucha del agua con el guijarro es infinitamente más larga que con el jabón ¿puede decirse que es más difícil? El agua la prosigue como sin darse cuenta, sin interesarse, sin inquietarse y como maquinalmente. Tiene otras muchas cosas que hacer, y al mismo tiempo realiza bastantes otros deberes: lleva a cabo otras actividades, otras ocupaciones imperturbablemente. Nunca piensa que en esta lucha pueda ser vencida ni seriamente turbada. Como tampoco da la impresión de ello. Y aunque muy lentamente, aparece victoriosa en todo momento.
En cambio, le es bien difícil desembarazarse del jabón y de las huellas de su crimen. El jabón se venga de la humillación que le hace sufrir el agua mezlándose íntimamente con ella y desposándola de la manera más ostensible. Este huevo, este llano rodaballo, esta pequeña almendra, se desenvuelve rápidamente en pez chino, con sus velas, sus kimonos de anchas mangas, y así festeja sus bodas con el agua. Y allí mismo, y gracias a una prestigiosa puesta en escena, opera su confusión con el líquido y la desaparición de su forma en toda memoria. (Al mismo tiempo se disuelve la memoria de toda suciedad.) En cuanto a las aguas, quedan profundamente turbadas e impresionadas. Una enorme cantidad, como ya he dicho, desfigurada. Y seriamente castigadas, sólo conseguirán desembarazarse del jabón y de las huellas de su crimen gracias a un considerable aflujo de refuerzos en masa y de una agitación muy significativa de la emoción, de los remordimientos que siente, en fin, gracias a la cantidad. Recurriendo a la cantidad. Aquí es la cantidad quien ahoga la calidad, la vuelve indistinta, proporcionalmente (o relativamente) indiferente o insignificante. Insignificante, esto está dicho demasiado aprisa...
En este momento saquemos el jabón del agua y consideremos a cada uno de los dos adversarios.
Él, púdico, ocultándose, huidizo, secreto y heróico, dispensándose a un ritmo inquietante... lo que se llaa llevar una existencia disoluta...mal chico por pudor y dignidad...Circula, huye, hace mil payasadas, se cubre de velos y finalmente prefiere disolverse antes que dejarse sobar, antes que dejarse tragar unilateralmente por las aguas.
Puede suceder que lo perdamos y que tengamos que buscarlo a tientas, muy disminuído, medio fundido, reblandecido, ojeroso e irreconocible como quien ha "vivido demasiado". ¿Y vamos a lamentarlo? No por cierto. Aunque lo encontremos más pequeño, disminuido, extenuado a veces y adelgazado al máximo, la dignidad está a salvo...

En cuanto a ella, un enorme volumen turbado, desfigurada...
¿Quién es el vencedor de los dos?
Etc...

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
de El jabón-Francis Ponge-trad. T.Garín- edit.Pre-Textos-1977

sábado, 27 de marzo de 2010

Inferno, I,32-J.L.BORGES

Desde el crepúsculo del día hasta el crepúsculo de la noche, un leopardo, en los años finales del siglo XII, veía unas tablas de madera, unos barrotes verticales de hierro, hombres y mujeres cambiantes, un paredón y tal vez una canaleta de piedra con hojas secas. No sabía, no podía saber, que anhelaba amor y crueldad y el caliente placer de despedazar y el viento con olor a venado, pero algo en él se ahogaba y se rebelaba y Dios le habló en un sueño: "Vives y morirás en esta prisión, para que un hombre que yo sé te mire un número determinado de veces y no te olvide y ponga tu figura y tu símbolo en un poema, que tiene su preciso lugar en la trama del universo. Padeces cautiverio, pero habrás dado una palabra al poema". Dios, en el sueño, iluminó la rudeza del animal y éste comprendió las razones y aceptó ese destino, pero sólo hubo en él, cuando despertó, una oscura resignación, una valerosa ignorancia, porque la máquina del mundo es harto compleja para la simplicidad de una fiera.
Años después, Dante se moría en Ravena tan injustificado y tan solo como cualquier otro hombre. En un sueño,Dios le declaró el secreto propósito de su vida y de su labor; Dante, maravillado, supo al fin quién era y qué era y bendijo sus amarguras. La tradición refiere que al despertar, sintió que había recibido y perdido una cosa infinita, algo que no podría recuperar, ni vislumbrar siguiera, porque la máquina del mundo es harto compleja para la simplicidad de los hombres.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
J.L.BORGES-El hacedor-1960

miércoles, 24 de marzo de 2010

de Cuatro cuartetos(de Little Gidding)T.S.ELIOT-trad. J.E.PACHECO

Con la atracción de este Amor y la voz de este Llamado

No cesaremos en la exploración
Y el fin de todas nuestras búsquedas
Será llegar adonde comenzamos,
Conocer el lugar por vez primera.
A través de la puerta desconocida y recordada
Cuando lo último por descubrir en la tierra
Sea lo que fue nuestro comienzo:
En la fuente del río más largo
La voz de la oculta cascada
Y los niños en el manzano.
La voz no conocida porque nadie la busca,
Pero escuchada, o semiescuchada, en la inmovilidad
Del mar entre dos olas.
De prisa, aquí, ahora, siempre—
Una condición de sencillez absoluta

(Cuesta nada menos que todo).
Y todo irá bien
Y toda clase de cosas saldrá bien
Cuando las lenguas de la llama se enlacen
En el nudo de fuego coronado
Y la lumbre y la rosa sean una.

trad. J.Emilio Pacheco-en F.C.E.-tomado de Ignoria biblioteca

--------------------------------------------
With the drawing of this Love and the voice of this
Calling

We shall not cease from exploration
And the end of all our exploring
Will be to arrive where we started
And know the place for the first time.
Through the unknown, unremembered gate
When the last of earth left to discover
Is that which was the beginning;
At the source of the longest river
The voice of the hidden waterfall
And the children in the apple-tree
Not known, because not looked for
But heard, half-heard, in the stillness
Between two waves of the sea.
Quick now, here, now, always—
A condition of complete simplicity
(Costing not less than everything)
And all shall be well and
All manner of thing shall be well
When the tongues of flame are in-folded
Into the crowned knot of fire
And the fire and the rose are one.

sábado, 20 de marzo de 2010

de La marcha bautismal-en CONTEXTO.MATERIAL-B.TROTZIG

En el centro-"la ausencia de lenguaje"
Un estado
primitivo y bárbaro, inmóvil y endurecido como cuando
uno pugna por abrirse paso en un sueño y subir, romper,
salir-el grito que uno no ha dado está en todas las partes
del cuerpo como un curare en la laringe, uno no puede
abrirse paso, no puede subir

De qué puede suceder con el lenguaje. De cómo puede
entrar en una estación de la que uno no puede decir
mucho,no, nada en absoluto, un reino de la muerte,
un tiempo muerto, ahora aparecen también, una a una, las
palabras en el gran cambio, en el tiempo de la
transformación, y pierden su significado, sonidos vacíos en
busca de sus caras -¿dónde están las caras, dónde están
los árboles y los animales, cómo alcanzar el lenguaje
dentro del lenguaje?

A veces es como si la humanidad, tanto en la guerra
como en la paz, no fuese más que un sistema de músculos
que se contraen convulsivamente, llenos de ira, para sacar
de sí un lenguaje. Pero de ninguna manera un sueño de
algo elaborado y que reluzca, tampoco una palabra ni
siquiera más simple que básica, no, solamente un sonido,
sólo el signo de la presencia de una voz, un solo sonido
para el enlace

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

de Birgitta TROTZIG, Contexto.Material
Trad.René Vázquez Díaz para Visor Poesía-año 2005

jueves, 18 de marzo de 2010

Situación única para muchos mares-Mahmud DARWISH

SITUACIÓN ÚNICA PARA MUCHOS MARES

Nos encontramos antes de ahora en este sitio,
tiramos piedras al agua,
pasó el pez azul
dos olas volvieron
y nos hicimos oleaje.
Mi mano protege el aroma otoñal.
Caminarás un poco
y echarás mi mano al roble.
Dije: no se te parece la ola
ni mi vida.
Me extendí por una bolsa de nubes,
el pez azul surcó mi pecho
me expulsó a los distritos de la poesía, la muerte me llamaba
para que muriera ahora entre el agua y el fuego.
Ella no me veía
pues sus ojos dormían, dormían...

Echaré a la yerba mi sudor,
no olvidaré mi camisa en tus panales,
no olvidaré los segundos,
te daré una impresion cariñosa.

Ella no dijo nada.
Me echaré a los peces y a los espinos,
sus dos ojos dormían, dormian...
Nos adelantamos a nuestro sueño venidero,
caminaremos hacia el arenal de pescadores oprimidios
¡Señora¡
¿Podemos echar nuestros cuerpos a la gata?
¡Señora¡, somos amigos.

Dormía el pez azul en la ola
las canciones nos dieron
su secreto,
la noche se hizo clara.
Yo había visto este secreto antes
y no deseo volver,
no deseo volver,
sólo pido a tu corazón que lata.
¿Cómo el sueño se queda en sueño?
¿Cómo
el sueño
se queda
en sueño,
y antiguo? Dos miradas me expulsaron.
¡Nos encontramos antes de hoy en este sitio!


::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Trad. de Pedro Mtnez. Montávez
en Revista Litoral-Poesía árabe actual- año 1985