Se levanta el telón.
La torre de un faro. Un hombre de edad
madura, MC.DUNN, está agachado aceitando una maquinaria en la tarde
cada vez más oscura.
MC DUNN
Cómo pasa el tiempo. En otra medias
hora se pondrá el sol. La niebla llega temprano. Ahí está. Bienvenida.
(Se levanta y saluda distraídamente la niebla.) Este sitio es tuyo. Yo
vivo aquí porque no tengo más remedio.
Se
frota las manos y mira alrededor.
MC DUNN
Muy bien, McDunn. ¿Todo en orden? ¿El
faro, la luz y el bienestar de tu propia criatura? (Flexiona los
brazos.) ¿Preparado para lo que sea? ¡Preparado! (Aspira hondo.) Ah,
cómo me gusta esto.
Va hasta una baranda circular y mira
hacia abajo.
MC DUNN
Malditos mis ojos, como dicen los
marineros-poetas. Qué solo estoy aquí. Ningún pueblo en trescientos
largos kilómetros allá hacia el norte, ningún pueblo en quinientos
kilómetros allá hacia el sur, ningún pueblo tierra adentro entre esa
bruma de noviembre en por lo menos cien solitarios kilómetros. Sólo la
costa vacía, los caminos vacíos, la tierra vacía, el agua vacía, yo y
una sola gaviota, chillando. Bien mirado, ¿puedo acaso negarle mi amor
al mar? No puedo. ¿Por qué?
Enciende la pipa, chupa y echa
bocanadas de humo.
MC DUNN
Porque el hombre el el Animal
Aburrido. Necesitamos cambios. Pero ¿dónde encontrarlos? (Levanta la
mirada.) En las nubes, de niño, estudiando las atmósferas altas y las
configuraciones simbólicas, las dilataciones y contracciones de aire
puro y sustancia blanca. O en el fuego del hogar, las noches de
invierno. Nunca dos llamas repiten el mismo arabesco, barroco, rococó.
¡Aire y fuego! ¡Pero el mar, el océano, lo supera todo! Más original que
las nubes, más extraño que todos los hornos del infierno. Ensaya mil
formas y colores, y no ha repetido ninguna en los mil millones de años
desde las primeras mareas. Aquí está mi cielo y mi hogar, con toda su
profundidad, desplegado ahí abajo, y no es éste un animal torpe ni
aburrido ni bruto. Adelante, entretenme, eso es.
Al levantar la mirada y fijarse a lo
lejos,se queda inmóvil
MC DUNN
¡Hola, más diversión! Una lancha a
motor. Bueno...parece la de Johnny...Entonces ¿regresa? (Entorna los
ojso.) ¡Pues sí! ¡Hola, Johnny! (Se interrumpe) No te oye. Bien. No
estás solo. Magnífico. Compañía. Alguien verdadero con quien hablar,
para que no te tires por la baranda. Curioso. ¿Habrá oído los rumores?
El viejo está chiflado. Ve cosas de noche. Peor, las ve en pleno
mediodía. ¿Será por eso? Ya lo averiguaremos con calma. ¡John! ¡Johnny!
¡Hola! Amarra eso. ¡Sube! ¡Llegas a tiempo para la gran iluminación!
Da media vuelta y se ocupa en
detalles de último momento, guardando cosas en una caja, cepillando la
maquinaria de bronce. Se vuelve de repente y echa una mirada alrededor y
hacia abajo, escuchando.
MC DUNN
Está en la escalera. ¡Recibámoslo con
un gran saludo!
Aprieta un botón y se oye un inmenso
grito de la sirena mientras aparece JOHNNY, tapándose las orejas con las
manos, sonriendo, jadeando.
JOHNNY
¡Ay, mi respiración! ¡Esa escalera!
¡Soy un viejo!
MC DUNN
No, yo soy viejo. ¡Tú ere joven como
los caballos en los campos de mayo! ¡Johnny!¡Qué alegría verte!
Abraza con fuerza al joven, que
sonríe y se echa en seguida a reír.
JOHNNY
¡Me has aplastado! ¿Angus! ¡Qué bien
se te ve!
MC DUNN
¡Ah, es de subir y bajar corriendo
mil escalones por día! Johnny, me alegra mucho que estés por aquí.
JOHNNY
¡Pensé que te sorprendería!
MC DUNN
¿No hay ningún otro motivo...? ¿Sólo
la sorpresa?
JOHNNY
¿Qué otra cosa podría ser?
MC DUNN (se contiene)
Nada. ¿Has andado lejos?
JOHNNY
¡En California!
MC DUNN
Pero tuviste que volver, ¿verdad?
Bueno, he oído que allí tienen un océano diferente, que no es ni por
asomo tan divertido como éste. He oído que allí tienen nieblas de
segunda, usadas, y huracanes de cuarta.¡No tenías más remedio que
volver!
JOHNNY
Querido Angus, si me dieran a elegir
entre una obra de teatro, una nueva película o la vista de esta torre...
MC DUNN
Yo elegiría la vista de la torre, sin
dudarlo.
JOHNNY
¡Pero no te relevan nunca! Estás aquí
siete noches a la semana, trescientos sesenta y cinco noches al año.
¡Hace años que no te veo en tierra firme! Mereces...
MC DUNN
¿No querrás decir "necesitas"?
JOHNNY
Mereces, necesitas, ¿No te gustaría
pasar todo un fin de semana en el pueblo?
MC DUNN
¿Y beber y meterme en líos como
plagas de langostas? A veces me pasa esa idea por delante de los ojos,
como una licenciosa mota de polvo, pero se va en cuanto parpadeo. ¿Y
quién se quedaría aquí en mi lugar, cuidando al enorme bebé por la
noche?
JOHNNY
Yo.
MC DUNN
¡Tú!
JOHNNY
Cuando yo era niño me tuviste aquí
durante dos años, ¿no te acuerdas? Eres lo más parecido a mi padre. Me
preocupa...
MC DUNN
¿Por qué habrías de preocuparte, a
menos que aloguien te lo haya metido por la oreja izquierda y te4 lo
haya sacado por la derecha?
JOHNNY
Bueno, Angus, la gente habla. ¿Qué
pasó desde que me fui?
MC DUNN
Eso no es cosa mía. Las respuestas
hay que pedíselas al mar. Johnny, yo no necesito que me releven, ni ir
al pueblo, ni emborracharme. Lo que es cierto es cierto. Yo vivo con la
realidsd, muchacho, en la base misma del granítico edificio de Dios.
Salimos de ese mar hace mil millones de años, perdimos las branquias y
adquirimos ciertos modales, y en esa agua hay todavía cosas que salen de
vez en cuando para asustar a algunos y deleitar a otros. Sólo has oído
la cola doe la verdad, pero te falta la cabeza y el cuerpo.
JOHNNY
Pues cuéntamelos, Angus. Si no te
pongo en esa lancha y te llevo a tierra firme, tendré que darles buenas
razones en la costa. De lo contrario vendrán aquí y te relevarán de este
trabajo. Cuéntame todo.
MC DUNN
Primero verifiquemos unas pocas cosas
finales. La noche infernal se acerca, y no estamos preparados. Vamos.
Hace unos pequeños ajustes en la
maquinaria que hay en la enorme caja que tienen a los pies.
JOHNNY
Estoy esperando.
MC DUNN (suspira)
Bueno...
Mira el océano.
MC DUNN
Una noche, hace dos años, poco
después de haberte ido...Ah...no me vas a creer.
JOHNNY
¡McDunn!
MC DUNN
Está bien...una noche yo estaba solo.
Pero ¿acso no lo estoy siempre? Una noche, aquí solo en la torre como
el querido fantasma del padre de Hasmlet, sentí algo. Quizá oí algo con
la pelusa del oído medio...Desperté de un sueño profundo y salí a mirar
esas aguas antiguas.
JOHNNY
¿Y viste...?
MC DUNN
Todos los peces del mar. Todos, hasta
el último, salieron a la superficie, millones y millones, y se
quedaron allí afuera temblando y mirando la luz de la torre que se
encendía y se apagaba, se encendía y se apagaba, de modo que yo veía
rápidos destellos de aquel extraño billón de ojos. Empecé a tener frío.
Eran como una enorme cola de pavo real allí en el agua, mirándome hasta
la medianoche. Entonces, sin el menor ruido, aquellos miles de millones
de peces se escabulleron. Me pregunto...¿habrán nadado todas esas
millas para venir aquí a rendir culto? La luz, el faro, la torre alta
sobre las aguas sombrías, piensa cómo la verán y qué les parecerá a esas
criaturas, a esos pobres brutos de ahí abajo, el Dios-luz que
relampaguea una y otra vez y esta torre que se anuncia con su voz de
sirena. Nunca volvieron, esos peces, pero ¿no crees que por un momento
creyeron que estaban ante la Presencia?
JOHNNY
Lo estaban, la presencia de un hombre
de lengua desbocada y afición a la bebida.
MC DUNN
Yo estoy lleno, y el mar está lleno.
JOHNNY
¡No puedo contar eso al volver a
tierra, Angus! Vamos, si nos damos prisa...
MC DUNN
Darnos prisa un cuerno, muchacho. La
noche está ahí. Es demasiado tarde.
JOHNNY
¡Sólo hay dos millas hasta la costa!
MC DUNN
¡"Sólo", dice! Navegar en la
oscuridad, con la corriente embravecida en la última media hora. No,
muchacho, pasarás aquí la noche y volverás a tierra al amanecer, si Dios
quiere. Pues lo más probable es que veas esta noche lo que yo he visto y
no he contado a nadie. Ahora dame una mano. Es de noche, hay niebla, y
necesitamos mucha luz. ¡Vamos!
Mueve un interruptor y se encienda
la luz, que empieza a girar allí detrás de ellos, empañada, un débil
movimiento de iluminación.
MC DUNN
Y ahora...la propia sirena
Toca un segundo botón. La sirena
grita.
MC DUNN
Suena como un animal, ¿no es cierto?
Un inmenso animal solitario puesto aquí al borde de diez mil millones de
años y que ahora llama a los Abismos: Estoy aquí..Estoy aquí...Estoy
aquí...
La sirena vuelve a sonar, no tan
fuerte.
JOHNNY
Angus...
MC DUNN
No digas nada, pues no tendrá
sentido. Tú no crees. Pero escucha, Jhonny, la sirena llama y los
Abismos responden. ¿Por qué? Porque un día, hace años, un hombre se
detuvo ante el estruendo del océano en una costa fría y sin sol y dijo:
"Necesitamos una voz que llame por encima de las aguas y advierta a los
barcos. Yo haré esa voz. Haré una voz que será como una cama vacía a tu
lado toda la noche, y como una casa vacía cuando abres la puerta, y como
los árboles otoñales la primera ncohe que se han quedado sin hojas. Un
sonido como de pájaros que vuelan al sur, chillando y un sonido de
viento de noviembre y mar enla costa dura y fría. Haré un sonido tan
desolado que alcanzará a todos, y al oírlo gemirán las almas, y los
hogares parecerán más tibios, y en las distantes ciudades todos pensarán
que es bueno estar en casa. Haré un sonido y un aparato, y lo llamaré
Sirena, y quienes lo oigan conocerán la tristeza de la eternidad y la
brevedad de la vida.
Mientras McDunn dice esas palabras la
sirena suena por lo menos tres veces y luego calla.
JOHNNY
Angus, tienes razón. La voz es como
tú dices. Tú podrías haberla inventado.
MC DUNN
Con halagos no conseguirás nada,
salvo más monólogos. Escucha.
Los dos prestan atención.
MC DUNN
Ese sonido nos trae por el camino más
largo hasta esta ncohe.¡Tendremos una visita! ¿Ya verás!
JOHNNY
¿Esos billones de peces?
MC DUNN
No.
JOHNNY
¿Un pez...una ballena?
MC DUNN
¡No un pez, y no una ballena mamífera
de sangre caliente, sino...¡UY! ¡Ah, sí! ¡Allí!
McDunn ha ido al borde de la torre a
mirar y a señalar.
JOHNNY
¿Algo...nadando hacia nuestro
faro...?
MC DUNN
Sí.
JOHNNY
¿Algo...grande?
MC DUNN
"Tremendo" es más exacto.
Mc Dunn enciende la pipa y fuma,
mirando constantemente. La sirena suena, apagada.
MC DUNN
Ahora es una marea, una llamada a sí
mismo, escondido allá abajo, yahora subiendo, subiendo, una ola, una
burbuja, un retazo de espuma. Entonces, allí, allí, allí viene,
muchahco.
JOHNNY
¿Una cabeza? ¿Una cabeza oscura?
¿Ojos? Un ojo. ¿Dos? ¡Dos! Y un cuello, y más cuellos, y más...
MC DUNN (sumamente contento)
¡Y más que eso! ¡Tres, seis, diez
metros! Y un cuerpo como una isla de coral negro y moluscos y cangrejos,
y todo lo subterráneo. ¡Treinta, treinta y cinco metros en total! ¡El
monstruo! ¡La belleza! ¡Ahí sale! ¡Ahí sale!
¡La sirena grita!
El monstruo, imitándola desde lejos,
grita.
MC DUNN
¿Oyes?
JOHNNY
No.
MC DUNN
¡Claro que oyes! ¡Escucha!
El monstruo grita, más cerca.
JOHNNY
¡Imposible!
MC DUNN
¡No, nosotros somos los imposibles!
Él es meramente fantástico. Es como era hace diez millones de años. No
ha cambiado. ¡Somos nosotros y la tierra los que hemos cambiado y nos
vuelto imposibles! ¡Nosotros!
La sirena suena. El monstruo
responde, más cerca.
JOHNNY
¡La luz! ¡Esos ojos!
MC DUNN (maravillosamente
entusiasmado)
¡El rayo de nuestro
propio faro reflejado por le monstruo en buen código Morse! ¿Y qué
dice, Johnny?
JOHNNY
¿Es...un dinosaurio?
MC DUNN
¡Uno de la tribu! ¡Y oye su voz
encantadora!
JOHNNY
¡Pero se murieron todos!
MC DUNN
No, sólo se escondieron en los
Abismos. En el fondo más profundo de los abisales Abismos. Ah, oye el
sonido: Abismos. En palabras como ésa cabe toda la frialdad y la
oscuridad y la profundidad del mundo.
JOHNNY
¿Qué haremos?
MC DUNN
¿Hacer? Bueno...disfruta del
espectáculo.
JOHNNY
Está dando vueltas alrededor. ¿Por
qué? ¿Por qué viene aquí?
MC DUNN^
¿No tienes orejas?
La sirena suena. El monstruo grita.
MC DUNN
¡La sirena suena! ¡Y la bestia
responde! Hay un grito que atraviesa un millón de años de agua y bruma.
Hay una angustia que estremece la médula del alma. Sirena, grito del
monstruo, ¿cuál es cuál? Se podría pensar que es otra sirena allá fuera,
sola y enorme y lejana. El sonido del aislamiento, un mar invisible,
una noche fría, distancia.
El monstruo grita
JOHNNY
¿Cuándo empezó a venir aquí?
MC DUNN
Hace sólo un año. Piensa Johnny. Ese
monstruo allá lejos, amil millas mar adentro y ¿qué más...? ¿A veinte
millas de profundidad? Esperando el momento oportuno, quizá todo un
millón de años, esa bestia, ¿quién puede saberlo? No yo. Imagínalo
esperando un millón de años. ¿Tú podrías esperar tanto tiempo? Quizá es
el último de su especie. Y después de toda esa espera, aparecen unos
hombres en la tierra y construyen un faro y encienden una luz y hacen
sonar una sirena que grita hacia donde has quedado enterraedo tan
profundamente que el sonido es apenas un susurro, un eco en tu sueño,
recuerdos oceánicos, nada más, mareas oscuras que te llevan a la memoria
un mundo donde en una época fuiste joven y te rodeaban miles de seres
como túk, seres de una belleza extraordinaria, pero ahora estás solo,
solo y en un mundo cambiado, que no te pertenece.
La sirena grita, con sordina. El
monstruo grita, con sordina.
MC DUNN
Pero el sonido de la sirena va y
viene y tú te despiertas en el turbio fondo del Abismo, y te mueves
lenta, lentamente, y tus ojos se abren como las lentes de unas cámaras
de metro y medio y en el horno de tu vientre arde otra vez el fuego y
empiezas a subir lenta, lentamente. Te alimentas con cardúmenes de
abadejos y con ríos de medusas y te escarbas los dientes con ballenas y
subes despacio; si salieras de repente a la superficie, estallarías por
el cambio de presión. ¡Así que tardas meses o años en salir a la
superficie,y entonces allí estás por fin, el monstruo más grande y más
espléndido de la creación, y aquí está el faro llamándote con un cuello
que sale del agua, largo como tu cuello, y con un cuerpo como tu cuerpo y
una voz como tu voz!
La sirena grita, débilmente. El
monstruo vuelve a imitarla.
JHONNY
Ah, el monstruo perdido. ¿Ha
esperado tanto tiempo, un millón de años, la llegada de alguien que
nunda volverá?
MC DUNN
Un millón de años. Una locura de
tiempo. Mientras los cielos se despoblaban de pájaros-reptiles y los
pantanso se secaban en los continentes, los perezosos y los dientes de
sable prosperaban y luego se hundían en pozos de brea, y los hombres
corrían como hormigas blancas por las colinas debajo de Jerusalén. El
año pasado, esa criatura nadó alrededor del faro una y otra vez, toda la
noche. Sin acercarse demasiado, desconcertada. Quizá también asustada. Y
un poco enfadada después de haber nadado tanto tiempo hasta aquí. Pero
al día siguiente la niebla se disipó, salió el sol y la bestia se alejó
nadando en el calor y el silencio y no volvió nunca más. Supongo que ha
estado todo el año rumiando, pensándolo de todas las maneras posibles.
Quizá sólo sube una vez al año, una noche. De todos modos marqué la
fecha. ¡Y aquí está!
JOHNNY
¡Y acercándose!
MC DUNN
¡Vaya si se acerca!
La sirena grita. El monstruo grita.
JOHNNY
¡Está subiendo! ¡Está subiendo! ¡Ah!
¡Tiene la cabeza a la misma altura que nosotros!
MC DUNN
¡Apártate, muchacho!
JOHNNY
¡Va a atacarnos! ¡La luz,Angus! ¡La
sirena! ¡Si la apagamos se marchará!
JOHNNY corre. El monstruo grita con
fuerza. La sirena calla en mitad de un grito. La luz se apaga.
MC DUNN
¡Johnny, no! ¡No!
El monstruo está furioso.
MC DUNN
No. ¡Eso es lo peor de todo! ¡Piensa
que nos hemos ido! Enciende otra vez. ¡Rápido, enciende!
Vuelve la luz. Suena la sirena. Hay
un temblor, como un teremoto, y el animal grita.
JOHNNY
¡Se ha abrazado a la torre, la
romperá! ¿Nos caeremos!
MC DUNN
¡Baja los escalones! ¡Rápido!
JOHNNY
Está subiendo de nuevo, subiendo,
subiendo. ¡No, no!
¡Es tan alto!
¡Angus!
MC DUNN
¡Baja! ¡Baja,idiota!
MC Dunn lo arrastra. Caen por el
hueco de la escalera.
Una furibunda luz verde ilumina la
torre...¡Una sombra! Y oscuridad. Un estrépito de vidrios. Se astilla la
madera, el metal, las piedras. Todo cae y se desmorona.
Silencio durante un rato; entonces
la luz verde se levanta y descubre a los dos hombres tumbados, los ojos
inmóviles, esperando. Y encima y alrededor de ellos unos sonidos de
respiración y unos inmensos gemidos.
JOHNNY
¿Angus?
MC DUNN
Vivo. Gracias a Dios por este
sótano. Escucha. Calla. Es él, inclinado ahí encima, a menos de una
piedra de distancia.
JOHNNY
El olor. Es terrible. Me moriré.
MC DUNN
Vivirás. Pero ¿vivirá él? Escucha.
El lamento. El desconcierto. Para él ha desaparecido la torre. Ha
desaparecido la luz. Ha desaparecido la cosa que lo estuvo llamando a
través de un millón de años. Así que ahora es él quien llama, como si la
Sirena hubiera despertado de nuevo a la vida y soltara grandes
lamentaciones, una y otra vez. Y los barcos que andan por el mar,
pasando a estas altas horas de la noche, lo oyen gritar y piensan: Allí
está, el sonido desolado, la sirena de la Bahía Solitaria. Todo va bien.
Hemos doblado el cabo. ¿Habremos pasado el arrecife?
Los jadeos cesan. Los gritos se
apagan. Hay un gran movimiento de marea. Se oyen las olas.
JOHNNY
¿Se ha ido?
MC DUNN
Sí.
Los dos hombres se sientan. La luz
ha empezado a aclarar.
MC DUNN
Oh, ¿no ha sido maravilloso?
JOHNNY
¿Maravilloso?
MC DUNN
Y ¿no ha sido triste?
JOHNNY
¡Está volviendo!
MC DUNN
No. Se va. Vuelve a los Abismos. ¿Y
qué ha aprendido? ¿Que no vale la pena amar demsaido en este mundo
salvaje y extraño? ¿O que igual conviene amar, aunque resulte ser un
mero faro, una luz, una sirena en la niebla, y todo a cargo de dos meros
hombres hormigas?
JOHNNY
¿Crees que supo qué éramos nosotros?
MC DUNN
Tanto como nosotros sabemos lo que
es él; no mucho. Ay, Johnny, mañana baja a tierra, cásate bien, vive en
una casa caliente con ventanas brillantes y puertas cerradas lejos del
mar, y ven a visitarme cada año, pero déjame el océano.
JOHNNY
No regresará nunca más. Lo siento.
Se ha ido a esperar otro millón de años.
MC DUNN
Pobrecito. Esperando allá.
Esperando. Sí. Mientras el hombre va y viene por este pequeño y
lamentable mundo. Esperando...¿hasta...que yo reconstruya la torre? ¿Y
quizá entonces...Johnny...si volviera algún día? ¿Si el monstruo viniera
a visitarme y volviera a alzar su voz triste y terrible para hacer
viejas preguntas?
Se oye a lo lejos un grito
solitario.
MC DUNN (despacio)
Para esas preguntas, Johnny, ¿qué
respuestas tienes preparadas? ¿Qué puedes...decir?
Se miran un largo tiempo, en
silencio, y luego se quedan observando fijamente el mar.
Se atenúan las luces. La voz de la
bestia marina se apaga.
Cae el telón.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
de Columna de fuego y otras obras-1975, Ray BRADBURY--
traducc. Marcial Souto-edit. Minotauro, 1997
Transcribo de la introducción los comentarios del propio Ray BRADBURY, primavera 1975 sobre este relato incluído en el libro Columna de fuego y otras obras:
¿Cómo me "ocurrieron" estas obras?
La sirena fue el resultado de un encuentro que tuve una noche con las desmoronadas ruinas del muelle de Venice y las gigantescas vías y durmientes de la montaña rusa que había en la arena. Mientras las miraba, dije:"¿Qué hace este dinosaurio tendido aquí en la orilla, por qué vino aquí?". Dos noches después me desperté y orí la sirena que llamaba y llamaba lejos en la costa. "¡Por supuesto!", pensé. "¡La sirena suena como un animal. ¡Llamó a ese dinosaurio y lo atrajo a la costa!"
Bueno, La sirena es, creo, un diálogo poético sobre la Soledad y el Tiempo y un extraño amor no corespondido. No lo sabía cuando lo escribí, pero eso es lo que resultó. Una encantadora y triste Sorpresa.